7 – 22 de mayo de 2027
El camino que ya estaba allí
Cruzar Japón en bicicleta a lo largo de un camino de cuatrocientos años, en la estación en la que todo vuelve a empezar
Dos almas. Una visión. Un camino.
Hay viajes que no se hacen para ver lugares nuevos, sino para dejar de cruzarlos con distracción. Este nace del encuentro entre Willy Mulonia, que conoce los caminos con el alma y con las piernas, y Andrea Bariselli, que los estudia con la mente. Por un lado el esfuerzo, la navegación, la logística de una expedición. Por el otro, la neurociencia y el trabajo sobre la atención. Juntos imaginamos viajes en los que cuerpo y mente trabajan sobre la misma materia.
El Nakasendo
Entre Kioto y Tokio hay un camino de cuatro siglos de historia.
Se llama Nakasendo, la ruta que atraviesa las montañas centrales. En el período Edo era una de las cinco grandes arterias del país: sesenta y nueve estaciones de posta entre la capital imperial y la sede del poder. Por él transitaban comerciantes, peregrinos, monjes y señores feudales con sus comitivas. Nos encontraremos con él en la segunda etapa y volveremos a hallarlo al cruzar el valle de Kiso.
En Atacama no había nada que ver y aprendimos a restar. En Mongolia no había huella, y la huella la abrimos nosotros. En Marruecos cada cosa era una puerta de entrada. Aquí el camino ya existe, hollado por millones de pasos antes de los nuestros. No somos exploradores: somos los últimos de una larguísima fila.
Y la pregunta cambia. Ya no es qué descubriremos. Es qué añadimos nosotros a algo que ya estaba allí.
Mayo
Nos vamos en mayo, y no es un detalle menor.
A mediados de mayo los cerezos llevan seis semanas marchitos. Lo que encontraremos es algo menos fotografiado y más violento: los japoneses lo llaman shinryoku, el verde nuevo, el verde ácido de las hojas brotadas hace apenas dos semanas. En los puertos por encima de los mil metros todavía habrá nieve. En los valles será tiempo de siembra del arroz, y durante unas semanas los campos de Gifu y Nagano se convierten en un mosaico de arrozales inundados que reflejan el cielo, con personas inclinadas en su interior plantando a mano lo que comerán en otoño.
El camino tiene cuatrocientos años. Las hojas tienen dos semanas. Pedalearemos a través de todo esto durante diez días.
El Fuji
Hacia el final, en una etapa cualquiera, aparecerá el Monte Fuji.
Lo hemos visto ya diez mil veces. Hokusai hizo treinta y seis vistas de él, y luego cien más; desde entonces es, tal vez, la montaña más fotografiada de la historia. Frente a algo que reconoce, el cerebro hace algo curioso: deja de mirar. Las predicciones grabadas en la memoria son suficientes, y la atención se desconecta. Es el mismo mecanismo que nos permite cruzar nuestra propia ciudad sin verla. Llegar hasta allí en bicicleta tras nueve días de esfuerzo quizás sea la única manera que tenemos de burlarlo.
Dónde termina
Las bicicletas se detienen en Kawasaki, a las afueras de Tokio. No se entra pedaleando al centro, y no se trata de una concesión: el Nakasendo también se detenía en los límites, y la última de sus sesenta y nueve estaciones se alzaba a las afueras de Edo. Se entraba a pie, al día siguiente.
Ni un desierto, ni una estepa, ni un ksar de adobe: la mayor área urbana del planeta. En cualquier otro viaje la ciudad representaba la caída, el regreso a la vida de siempre. Aquí la ciudad es el destino, tal como lo fue para quienes recorrieron este camino hace cuatro siglos. Este viaje no nos pedirá que odiemos el lugar del que venimos. Nos pedirá algo más difícil: volver a él transformados.
El ritmo del día
Rewild Your Mind no añade actividades al viaje. Cambia el modo en que lo cruzamos. Cada jornada se articula en tres movimientos.
La semilla. Antes de subir a la bicicleta, un texto breve. No es una tarea ni exige una respuesta: es un pensamiento para llevar consigo mientras se pedalea. En diez horas sobre el sillín, una idea tiene tiempo de sobra para hacer su propio camino.
La travesía. El día en sí mismo. Nadie le pide nada a nadie. Se pedalea, y el cuerpo hace su trabajo.
La integración. Después de cenar nos sentamos en círculo durante unos cuarenta y cinco minutos. Se habla por turnos, nadie interrumpe, nadie comenta lo que otro ha dicho. Quien no desee hablar pasa la vez, y pasar cuenta tanto como hablar. No es una terapia ni un grupo de desahogo: es un espacio con normas precisas, y son justamente esas normas las que lo hacen seguro.
Al inicio, cada participante recibe un cuaderno de cuero, en blanco. Luego, cada día, una ficha: el texto de la mañana, la pregunta de la noche, una lectura. Las fichas se van pegando en el interior, y a su lado se añade lo que surja: un billete, un sello estampado en el camino, una fotografía. Al final del viaje no hay dos cuadernos iguales, y es lo único que cada cual se lleva a casa además de las piernas cansadas. Lo que queda escrito allí pertenece a quien lo escribe: nadie lo lee y nadie hace preguntas.
Basta con llevar una pluma o un bolígrafo que te guste.
Lo que viviremos
Diez etapas de Kioto a Kawasaki, más de novecientos kilómetros y casi once mil metros de desnivel positivo atravesando Kioto, Shiga, Gifu, Nagano, Yamanashi y Kanagawa. Un grupo de ocho personas.
Un día de descanso en Takayama, a mitad del trayecto, antes de las dos etapas más exigentes. Noches en ryokanes auténticos, con baños termales calientes y cena servida sobre el tatami, y noches en hoteles de montaña.
Los tejados de paja de Shirakawa-go, que la comunidad del pueblo rehace de forma colectiva cada treinta años.
El llano de Sekigahara, donde en una sola jornada de 1600 se decidió quién gobernaría Japón durante dos siglos y medio, y sobre el cual pedalearemos.
Las veladas en círculo, que son esa parte del viaje que ninguna fotografía logra traer de vuelta a casa.
Una invitación
Este viaje es duro, y el trabajo interior no le resta un ápice al desgaste físico: se le suma.
Está pensado para quienes quieren atravesar Japón con su propio cuerpo en lugar de contemplarlo tras una ventanilla. Para quienes encuentran las noches en grupo más estimulantes que incómodas. Para quienes aceptan que un viaje puede cambiar algo, sin exigir saber de antemano el qué.
No es una ruta turística cultural usando la bicicleta como medio de transporte, ni un programa de asistencia clínica.
A mediados de mayo de 1689, un hombre dejó su casa y partió a pie rumbo al norte. Se llamaba Matsuo Bashō, y de aquella travesía nació Oku no Hosomichi (Senda hacia tierras hondas). Escribió que los meses y los días son viajeros de la eternidad, y que los años que pasan son también caminantes.
Pedalearemos por esos mismos lugares, trescientos treinta y ocho años después, en la misma exacta semana del año.
El camino, mientras tanto, sigue allí donde siempre estuvo.
The meaning of REWILD YOUR MIND
To Rewild Your Mind means to return to the natural, the untamed, the essential.
During the journey we will work on the connection between mind, body, and environment through the Thalea Method, led by Andrea Bariselli, including:
• presence practices
• daily journaling
• sensory observation
• moments of silence and shared reflection
A path that uses movement as a doorway into awareness, turning each stage into a fragment of one’s inner journey.
An authentic expedition
As always, the experience will be led by Willy Mulonia, with his vision of travel as encounter, simplicity, and respect for places and people.
By his side, Andrea Bariselli, explorer of inner deserts, will bring the psychological and contemplative dimension that made the Japan experience truly unique.
The result is a journey that is not just crossing — it is transformation.
Trip details
7-22 May 2027
Max 8 participants
Supported expedition
Van support
🏕 Nights in hotels and ryokan accomodations
Thalea Method: neuroscience, mindfulness, journaling
Professional guidance by Willy Mulonia & Andrea Bariselli
What to expect
• effort as a teacher
• immensity as reflection
• silence as a space of knowing
• a small group becoming a community
An experience where adventure, introspection, and untamed nature converge.
Política de cancelación
DEVOLUCIONES Y CANCELACIONES
Si por cualquier motivo, no puedes venir al viaje, necesitamos que nos envíes una notificación escrita (con un e-mail nos vale).
No habrá devolución para aquellas personas que no se presenten al comienzo del viaje sin haberlo notificado o aquellas que se tengan que retirar durante el mismo. Tampoco habrá devolución para aquellas que no puedan iniciar/continuar el viaje por que sus documentos de viaje no estén en regla (pasaporte, visa, …).
CALCULA LA DEVOLUCIÓN:
– En caso de cancelación, se cobrará una tasa de gestión de 300 euros.
– 30% del importe total del viaje para cancelaciones con hasta 45 días de antelación a la salida.
– 40% del importe total del viaje hasta 30 días antes de la salida.
– 50% del importe total del viaje hasta 21 días antes de la salida.
– 75% del importe total del viaje hasta 14 días antes de la salida.
– Ningún reembolso a partir de dicha fecha.
Queremos que seas consciente de que algunas de las zonas que visitamos en nuestros viajes pueden presentar determinadas condiciones meteorológicas, políticas o geográficas que pueden afectar la realización del mismo. Aludes, riadas, terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, cancelaciones o retrasos de vuelos, huelgas, apagones de luz, leyes restrictivas, revueltas, sublevaciones, guerras o cualquier motivo de esta índole (a partir de ahora les llamaremos de Fuerza Mayor) no es responsabilidad de Project Adventure Cycling, son condiciones que se escapan a nuestro control, y pueden dificultar, retrasar e incluso impedir que puedas finalizar el viaje. Por este motivo Project Adventure Cycling no se hará responsable de cualquier retraso o cancelación derivado de una causa de fuerza mayor, y tú como participante no tendrás derecho a una devolución o pago parcial por los daños derivados de esas cancelaciones o retrasos.
Ten en cuenta que en ningún viaje están incluidos los billetes de avión desde tu país de origen a la ciudad de inicio del viaje.
Incluido + No incluido
El precio incluye
— Guías ciclistas de PA-Cycling (el número exacto de guías dependerá del número de participantes)
— TODOS LOS ALOJAMIENTOS en hoteles, ryokanes y pequeñas casas de huéspedes (guest houses)
— Cena y desayuno incluidos a lo largo de todas las etapas
— Seguro de viaje de grupo
— Envío de las maletas/fundas de las bicicletas de Kioto a Tokio
— Furgoneta de apoyo y transporte de equipaje (máximo 50 l por participante)
— Cena de bienvenida y cena de despedida
— Traslado en tren desde el aeropuerto de Kansai hasta nuestro hotel en Kioto (siempre que la llegada sea el día programado)
— Traslado al aeropuerto el día de regreso desde Tokio (siempre que la salida sea el día programado)
En caso de salida desde el aeropuerto de Haneda: autobús lanzadera del hotel (5 min hasta el aeropuerto)
En caso de salida desde el aeropuerto de Narita: autobús lanzadera del hotel hasta Haneda, y desde Haneda en autobús de línea por autopista (highway bus – 1 h 15 min). El coste de este autobús oscila entre 2.100 ¥ y 2.900 ¥
— Acompañamiento de Andrea Bariselli, fundador del Método Thalea, durante toda la duración del viaje; cuaderno de viaje de cuero y fichas diarias Rewild; texto de la mañana y círculo de integración vespertino cada día.
— Kioto / Kawasaki — habitación individual incluida, sin suplemento.
— Noches en ryokan — habitaciones con futón al estilo japonés; las habitaciones pueden compartirse con otros huéspedes o incluso con más personas.
El precio no incluye
— Billetes de avión y tasas de equipaje, equipamiento ciclista
— Almuerzos durante todas las etapas y cenas donde no se especifique expresamente
— Comida / tentempiés durante las jornadas en bicicleta, salvo en los casos especificados
— Excursiones y actividades adicionales
— Costes adicionales derivados de imprevistos o cambios logísticos (traslados extra, etc.)
— Cualquier concepto no indicado en el apartado «El precio incluye»
- DatesDel 7 al 22 de mayo de 2027
- Duration16 days
- Stages10
- Length912 km
- Elevation10870 m
- DifficultyHard
- Price8200 €



















